La recaudación tributaria nacional alcanzó los $21,3 billones en septiembre y registró un crecimiento real del 3,7% interanual, impulsada principalmente por los impuestos vinculados al comercio exterior y a los ingresos. Sin embargo, el consumo interno continúa mostrando debilidad y el IVA volvió a caer al descontar el efecto de la inflación.
Según los datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el resultado se produjo en un contexto de una inflación mensual estimada en 1,9%. El comportamiento de los distintos tributos reflejó diferencias entre sectores de la economía, con una mejora general de los ingresos fiscales pese al retroceso que todavía registra el consumo masivo.
El principal impulso llegó por el Impuesto a las Ganancias, que aportó $4,7 billones y tuvo un incremento nominal del 63,3% interanual. El organismo explicó que el resultado estuvo relacionado con modificaciones en el calendario de vencimientos, ya que este año los pagos se distribuyeron de manera diferente respecto de 2025 debido a la implementación de la Ley de Inocencia Fiscal.
En contraste, el IVA neto recaudó $6,9 billones y mostró una suba nominal del 26,1%, por debajo de la inflación interanual. De esta manera, el tributo acumuló once meses consecutivos de caída en términos reales, lo que refleja el impacto de la menor actividad del consumo interno sobre la recaudación.





