Así se desprende del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora periódicamente el Banco Central de la República Argentina, a partir de las proyecciones realizadas por consultoras privadas, entidades financieras y centros de investigación económica. De acuerdo con ese informe, los analistas estiman que la inflación de mayo se ubicó en torno al 2,3%, manteniéndose en un nivel similar al registrado durante abril y reflejando una relativa estabilidad en la evolución reciente de los precios.
VLas consultoras y entidades financieras que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina estimaron que la inflación de mayo se ubicó en 2,3%, el mismo nivel previsto para abril. Los analistas con mejor desempeño en sus pronósticos también proyectaron una variación mensual de 2,3%, mientras que para la inflación núcleo las estimaciones oscilaron entre 2,2% y 2,3%, reflejando una leve corrección respecto de las previsiones anteriores.
En materia de actividad económica, los participantes del relevamiento proyectaron una expansión del producto durante los primeros trimestres del año y prevén que el PBI de 2026 crezca cerca de 3% en comparación con el promedio de 2025. Asimismo, mantuvieron expectativas relativamente estables para el mercado laboral, con una tasa de desocupación cercana al 7,7% en el primer trimestre y alrededor del 7,4% hacia el cierre del año. También anticiparon niveles moderados para las tasas de interés y una evolución gradual del tipo de cambio, que podría ubicarse por encima de los $1.650 por dólar hacia diciembre.
Las perspectivas para el sector externo muestran una mejora respecto de relevamientos anteriores. Los analistas elevaron sus estimaciones de exportaciones para 2026 y redujeron las previsiones de importaciones, lo que derivó en una expectativa de superávit comercial superior a los US$20.000 millones. En el plano fiscal, proyectaron un resultado primario positivo para el Sector Público Nacional, con un excedente estimado en torno a los $16 billones, sin que ninguno de los participantes esperara un superávit inferior a los $9 billones durante el año.





