Los algoritmos suelen profundizar las desigualdades estructurales tanto en el mercado laboral como en la sociedad, aunque el 54% de las personas que investigan en este campo son mujeres.

El avance de la automatización está generando un impacto desigual en el mercado laboral, donde las mujeres tienen una probabilidad 1,5 veces mayor que los hombres de verse obligadas a cambiar de empleo. Este fenómeno pone en evidencia que la inteligencia artificial no es neutral y que, sin intervención, puede profundizar brechas de género ya existentes.

Estas conclusiones se presentaron en un encuentro sobre inteligencia artificial, género y trabajo, donde se destacó que los algoritmos tienden a reproducir y amplificar desigualdades estructurales. Especialistas subrayaron la importancia de construir una transición tecnológica con perspectiva de género, regulación adecuada y participación colectiva para evitar efectos excluyentes.

Durante el evento también se realizaron talleres prácticos orientados a incorporar la inteligencia artificial en negocios y promover su uso responsable. Se hizo foco en la necesidad de capacitación accesible y en la revisión de sesgos en los datos, además de resaltar que en Argentina más de la mitad de quienes investigan en este campo son mujeres, lo que resulta clave para una mayor diversidad en el desarrollo tecnológico.

Asimismo, se abordaron temas vinculados al bienestar digital, el impacto de la tecnología en el tiempo de trabajo y las desigualdades asociadas a las tareas de cuidado. El encuentro reunió a profesionales de distintas áreas y puso el acento en la necesidad de avanzar hacia un modelo de innovación más inclusivo, con reglas claras y enfoque en la equidad.

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