El contrabando representa cerca del 45% del mercado, mientras que la escasez de insumos y el aumento en el precio de las materias primas provocaron un encarecimiento de los costos de importación de entre un 40 y un 50%.

Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente han elevado los costos de energía y logística, lo que repercutió en las políticas de precios de los smartphones, especialmente los fabricados en China, con aumentos que en muchos mercados emergentes, como Argentina, llegaron a entre 40% y 50%, afectando la demanda sobre todo en los segmentos de gama baja y media.

En el mercado local, los precios de los celulares de gama media y de entrada se ubican aproximadamente entre 180.000 y 800.000 pesos, con variaciones según promociones y planes de financiación, aunque muchas marcas redujeron beneficios comerciales para sostener sus márgenes de ganancia.

En paralelo, el contrabando tiene un fuerte peso en el sector, representando alrededor del 45% del mercado en términos de valor, con una importante circulación de equipos que ingresan por canales informales desde países limítrofes y otros puntos del exterior, lo que genera una amplia brecha de precios respecto del circuito legal.

A esto se suman factores globales como la escasez de componentes, el aumento del costo de chips y memoria, y la caída en los envíos desde China, lo que encarece la producción y refuerza el alza de precios, impactando especialmente en los mercados emergentes donde el acceso a estos dispositivos se vuelve cada vez más limitado.

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