La baja de la inflación y nuevas líneas de financiamiento impulsan una mayor oferta de préstamos para acceder a la primera vivienda.
La desaceleración de la inflación y la reducción del costo del financiamiento alentaron a los bancos a ampliar y mejorar sus líneas de créditos hipotecarios. En ese contexto, 13 entidades participaron de una licitación vinculada al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, con el objetivo de canalizar fondos hacia préstamos destinados principalmente a la compra de viviendas.
Entre las opciones disponibles, el Banco Hipotecario ofrece una tasa del 7,5% para clientes que cobran su sueldo en la entidad, mientras que Banco Ciudad incorporó una línea al 6,5% para primera vivienda con subsidio del Gobierno porteño. Banco Nación ofrece una tasa del 6,7% para quienes acreditan sus haberes, en tanto que Macro, Galicia y Credicoop cuentan con alternativas del 7,5%. Banco Patagonia redujo su tasa al 8,5% y los bancos del Grupo Petersen ofrecen créditos ajustados por UVA + 7,5% para primera vivienda.
Las condiciones varían según cada entidad, tanto en plazos como en montos máximos y requisitos de ingresos. En varios casos se permite sumar los ingresos del cónyuge, conviviente o familiares para alcanzar el mínimo exigido. La primera licitación del esquema impulsado mediante el FGS permitió distribuir $200.000 millones entre 13 bancos, mientras el Gobierno espera que la menor inflación y el mayor acceso al crédito contribuyan a reactivar el mercado inmobiliario y la construcción.





