El tablero productivo de CONINAGRO mostró un deterioro durante julio de 2026, con nueve economías regionales ubicadas en situación crítica. El empeoramiento se explicó principalmente por la caída de las actividades citrícola y forestal, que pasaron a integrar el grupo de sectores con indicadores negativos.
El denominado “semáforo” de las economías regionales registró cuatro actividades en verde, seis en amarillo y nueve en rojo. Entre las que lograron mantener una situación favorable se encuentran bovinos, ovinos, granos y miel, mientras que tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní permanecieron en la zona amarilla.
En el grupo más comprometido quedaron yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche y mandioca, además de forestales y cítricos dulces. Según el relevamiento, el principal problema fue que los precios recibidos por los productores permanecieron prácticamente estancados o avanzaron por debajo de la inflación, mientras los costos operativos continuaron aumentando y redujeron los márgenes reales.
En el caso de los cítricos dulces, el consumo interno cayó 10% interanual y las exportaciones retrocedieron 34%. La actividad forestal, por su parte, registró una suba de apenas 4% en sus precios frente a una inflación del 30%. La vitivinicultura acumula más de tres años en situación crítica y la yerba mate lleva 28 meses en rojo. En contraste, las economías regionales relevadas exportaron US$37.725 millones durante los primeros siete meses del año, un 17% más que en el mismo período de 2025.





