La medida alcanza a millones de contribuyentes registrados en el régimen del monotributo y puede generar modificaciones en el valor de la cuota mensual que deben abonar. El cambio dependerá de la categoría en la que quede encuadrado cada contribuyente tras la actualización correspondiente. 

Los monotributistas deben prestar atención al calendario fiscal, ya que dos veces al año millones de contribuyentes tienen que revisar su situación ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para determinar si corresponde modificar la categoría dentro del régimen simplificado. La recategorización es un trámite obligatorio que toma en cuenta la actividad realizada durante los últimos 12 meses y permite establecer si los ingresos y demás condiciones siguen dentro de los límites de la categoría actual.

Para definir si corresponde subir o bajar de categoría, ARCA analiza distintos parámetros como los ingresos brutos acumulados, el consumo de energía eléctrica, los alquileres devengados y la superficie destinada a la actividad. Además, el organismo cuenta con una modalidad simplificada que utiliza la información de facturación registrada y propone una categoría para facilitar el trámite. Quedan exceptuados quienes mantienen la misma categoría sin superar los límites establecidos y aquellos que llevan menos de seis meses dentro del régimen.

La gestión se realiza de forma online desde el portal de ARCA ingresando con CUIT y Clave Fiscal, donde el contribuyente debe revisar los datos, confirmar la categoría correspondiente y descargar el comprobante. El trámite debe realizarse hasta el 5 de febrero o el 5 de agosto de cada año, y los nuevos valores comienzan a aplicarse desde el mes siguiente. En caso de no cumplir con la obligación, el organismo puede realizar una recategorización de oficio, reclamar diferencias en las cuotas y aplicar sanciones si detecta inconsistencias mediante sus controles fiscales.

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