De acuerdo con un relevamiento privado, la última semana de mayo registró una variación negativa en los precios, un comportamiento poco habitual que habría contribuido a moderar la inflación mensual. Este retroceso se observó en algunos rubros específicos y ayudó a consolidar la tendencia de desaceleración que se viene registrando en los últimos meses.

Según estimaciones privadas, la inflación de mayo habría continuado desacelerándose y se habría ubicado en torno al 2,1% mensual, por debajo de los registros observados en los meses anteriores. De confirmarse esta tendencia, la suba acumulada de precios en los primeros cinco meses del año alcanzaría el 14,7%, mientras que la variación interanual se situaría alrededor del 33,2%.

El relevamiento destacó que, tras un comienzo de mes con incrementos relativamente elevados, la dinámica inflacionaria perdió intensidad de manera progresiva. Las variaciones semanales fueron disminuyendo hasta registrar, en los últimos días de mayo, una leve caída de precios, un fenómeno poco frecuente en los últimos años. Entre los factores que contribuyeron a este comportamiento se señalaron la estabilidad cambiaria y la continuidad de las políticas fiscales y monetarias orientadas a contener la inflación.

A pesar de la mejora general, algunos rubros mostraron aumentos superiores al promedio, especialmente alimentos y bebidas no alcohólicas, que tuvieron una incidencia significativa sobre el índice mensual. Los analistas consideran que la normalización de la demanda de dinero y la calma en el mercado cambiario favorecen una continuidad en la desaceleración inflacionaria durante los próximos meses, aunque advierten que la evolución de las tarifas y de los precios regulados seguirá siendo un factor clave para monitorear.

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