IP manifestó su preocupación por la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas y advirtió sobre las dificultades que enfrenta el sector. Desde la entidad sostienen que algunos indicadores financieros positivos conviven con un escenario complejo para las PyMEs, marcado por cierres de firmas, caída de la actividad y pérdida de puestos de trabajo.

Industriales PyMEs Argentinos (IPA) volvió a expresar su preocupación por la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas y aseguró que el sector enfrenta un escenario cada vez más complejo. Según datos difundidos por la entidad, desde diciembre de 2023 cerraron cerca de 25.000 empresas y se perdieron más de 364.000 puestos de trabajo registrados. Desde la organización sostienen que la recuperación económica señalada por el Gobierno no se refleja en la actividad cotidiana de fábricas y comercios.

El informe elaborado por el Observatorio IPA indica que el mercado laboral acumula más de dos años de retroceso y que la industria manufacturera figura entre los sectores más afectados por la caída del empleo. Además, la entidad atribuye parte de las dificultades a la combinación de costos internos en aumento y un tipo de cambio estable, una situación que, según su análisis, reduce la competitividad de la producción nacional y complica el desempeño de las empresas.

La organización también advirtió sobre la debilidad del consumo y señaló que una parte significativa de las compras en supermercados se realiza mediante financiamiento. Asimismo, cuestionó que el superávit comercial se apoye principalmente en sectores extractivos y primarios, mientras disminuyen las importaciones vinculadas a la inversión productiva. En ese contexto, IPA alertó sobre los riesgos de sostener el actual rumbo económico sin una recuperación de la actividad interna y reclamó condiciones que permitan fortalecer el desarrollo de las PyMEs y preservar el empleo.

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