El consumo masivo atraviesa un período prolongado de contracción y ya suma once meses seguidos de bajas consecutivas, lo que refleja una tendencia sostenida de debilitamiento en la demanda de bienes esenciales.
La economía argentina presenta en el primer trimestre de 2026 un crecimiento general que, de acuerdo con un informe de la consultora Epyca, no se refleja de manera uniforme en el empleo, los salarios ni el consumo. Mientras algunos sectores muestran dinamismo, el impacto en el bienestar de los hogares continúa siendo limitado.
El impulso de la actividad proviene principalmente de la agricultura, la minería y la pesca, en contraste con la industria manufacturera y la construcción, que permanecen rezagadas respecto de sus niveles históricos. En paralelo, el consumo masivo acumula once meses de caída, el empleo privado formal sigue debilitado en gran parte de los sectores y los salarios reales registran una pérdida significativa en lo que va del año.
El informe también advierte que, aunque ciertos factores externos como el posible impacto de fenómenos climáticos favorables y el crecimiento exportador de la minería podrían mejorar el ingreso de divisas, su efecto sobre la economía interna sería limitado. A esto se suman presiones cambiarias, desafíos inflacionarios y compromisos de deuda en moneda extranjera, lo que configura un escenario de crecimiento sin mejoras homogéneas en las condiciones de vida de la población.






