El economista explicó que parte de la suba registrada en los precios respondió a factores estacionales que suelen impactar en determinados meses del año, especialmente en rubros vinculados a alimentos, servicios y productos con variaciones periódicas. En ese sentido, sostuvo que, más allá de esos movimientos temporales, la tendencia general de la inflación continuaría mostrando una desaceleración gradual durante los próximos meses.
El economista Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, sostuvo que la inflación de mayo mostrará una desaceleración respecto de abril, aunque consideró que todavía permanecerá por encima del 2%. Según explicó, la principal incógnita pasa por determinar con qué velocidad el índice de precios logrará perforar ese umbral durante el segundo semestre del año.
Caamaño atribuyó parte de la aceleración inflacionaria registrada en el primer trimestre a factores estacionales y recordó que, hasta marzo, la inflación acumulada alcanzó el 9,4%. Además, señaló que algunos de los impactos que presionaron sobre los precios, como el ajuste del mercado cambiario y el aumento en las tarifas energéticas, ya habrían agotado gran parte de su efecto directo sobre la economía.
El economista también analizó la situación de los salarios y advirtió que la recuperación del poder adquisitivo dependerá tanto de la desaceleración inflacionaria como de las decisiones que adopte el Gobierno. Remarcó que los ingresos vienen perdiendo contra la inflación desde hace varios meses y sostuvo que existe una tensión entre acelerar la baja del IPC y permitir una recuperación más rápida de los salarios reales.
En relación con la actividad económica, Caamaño consideró que las perspectivas de crecimiento continúan debilitadas debido al impacto de decisiones tomadas el año pasado. Según su visión, el Gobierno viene priorizando la estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas, aunque advirtió que la economía necesita recuperar dinamismo para mejorar la situación fiscal, monetaria y del empleo.






