El economista señaló que el proceso de desaceleración inflacionaria todavía se mantiene, aunque advirtió que existen factores que podrían volver a generar presión sobre los precios en el corto plazo. En ese sentido, mencionó especialmente los aumentos en tarifas de servicios públicos, combustibles y transporte.
El economista Orlando Ferreres estimó que la inflación de abril se ubicará cerca del 2,6%, por debajo del 3,4% registrado en marzo. Sin embargo, advirtió que en mayo podría observarse una leve aceleración de los precios debido a nuevos aumentos en servicios públicos, combustibles y transporte, lo que podría presionar nuevamente sobre el índice general.
Durante una entrevista radial, explicó que la desaceleración de abril estuvo vinculada principalmente a una menor suba en alimentos, aunque otros rubros como esparcimiento, comunicaciones, indumentaria y transporte continuaron mostrando incrementos relevantes. En ese contexto, proyectó que la inflación de mayo podría ubicarse en un rango de entre 2,5% y 3%, influida por ajustes en tarifas de agua, gas, nafta y salud.
El economista también analizó la situación de la economía y describió un escenario de funcionamiento desigual entre sectores. Señaló que actividades como el agro, la energía, la minería y el sistema financiero muestran un mejor desempeño, mientras que la construcción y la industria manufacturera siguen rezagadas. En ese marco, estimó que el crecimiento anual podría rondar el 2,8%, aunque persisten limitaciones en la inversión y el consumo.
Finalmente, consideró que una recuperación gradual del salario real y las negociaciones paritarias podrían contribuir a una mejora del consumo en los próximos meses. No obstante, advirtió que la inversión continúa siendo insuficiente para sostener un crecimiento más sólido y que el riesgo país sigue siendo un factor que condiciona la llegada de capitales externos, en un contexto donde el tipo de cambio se mantendría relativamente estable en el corto plazo.






