El esfuerzo económico para viajar varía según el país que integre el grupo de la “Albiceleste”, ya que cada destino implica costos distintos y, en algunos casos, podría demandar un ahorro equivalente a hasta dos años.
Asistir al debut de la Selección argentina en el Mundial en Kansas City y presenciar también los otros dos partidos de la fase de grupos en Dallas implica un gasto total cercano a los 7.850 dólares. Este cálculo contempla entradas, alojamiento durante diez noches, alimentación, traslados internos y vuelos dentro de Estados Unidos.
El presupuesto se distribuye entre distintos rubros: los tickets rondan en promedio los 840 dólares por tres partidos, el hospedaje supera los 4.000 debido a la alta demanda, mientras que los gastos diarios y los traslados completan el monto total. Para quienes buscan una experiencia de mayor nivel, el costo puede elevarse por encima de los 12.000 dólares.
El informe también destaca las diferencias en el esfuerzo económico según el país de origen de los hinchas. Mientras que para un austríaco el viaje representa menos de tres salarios promedio, para un argentino implica alrededor de diez sueldos, y para un argelino puede equivaler a más de dos años de ingresos completos.
Además, el análisis muestra un fuerte incremento en el precio de las entradas a lo largo del tiempo, con subas significativas desde 1994 hasta la actualidad. Este fenómeno, junto con sistemas de precios dinámicos y valores elevados en reventa, refleja una tendencia hacia la exclusividad en los grandes eventos deportivos, limitando el acceso a quienes cuentan con mayores recursos económicos.





