Las críticas apuntan directamente contra Marcos Pereda, quien quedó en el centro de los cuestionamientos por su rol en la gestión de los sistemas informáticos. Distintos sectores internos señalan su responsabilidad en las decisiones adoptadas, que derivaron en fallas y problemas operativos.
La Sociedad Rural Argentina manifestó su preocupación por los problemas detectados en su sistema tecnológico y puso en marcha una revisión integral del proceso que llevó a la situación actual. La entidad indicó que dejó constancia en reiteradas ocasiones de los incumplimientos por parte del proveedor, los cuales también quedaron registrados en una auditoría externa en curso.
Además, señaló que todas las personas que participaron en el desarrollo e implementación del sistema ya no forman parte de la institución, ya sea por decisiones propias o desvinculaciones. En paralelo, la conducción actual advirtió tensiones internas, al remarcar que algunos miembros de la comisión directiva intentan despegarse de decisiones en las que estuvieron involucrados, lo que generó cuestionamientos dentro de la organización.
Frente a este escenario, la entidad avanza con un plan de contingencia para garantizar el funcionamiento del sistema en el corto plazo, mientras reafirma su compromiso con mejorar los procesos y resguardar los intereses de sus socios. El proyecto, impulsado originalmente en el marco del plan estratégico de 2021 bajo la órbita de Marcos Pereda, acumuló fallas, demoras y advertencias que no fueron atendidas, lo que derivó en los inconvenientes actuales que ahora buscan corregirse.





