Un comerciante del rubro explicó con detalle la difícil situación que enfrentan las librerías y papelerías en el comienzo del ciclo escolar, marcada por la disparidad creciente de precios de los útiles y materiales escolares. Señaló que muchos productos básicos sufren aumentos constantes, lo que genera incertidumbre tanto en los comercios como en las familias que deben afrontar la compra de los elementos necesarios para el inicio de clases.
La cercanía del inicio del ciclo escolar evidenció un desfasaje significativo en los precios de la canasta escolar, ya que los comerciantes alertan que los artículos de librería no han seguido el ritmo de incremento de otros sectores de la economía.
Daniel Iglesias López, representante de la Cámara de Librerías y Papelerías de la Argentina (CAPLA), explicó que mientras los costos de servicios y mantenimiento se elevan, los útiles escolares permanecen rezagados, ofreciendo un valor relativamente bajo frente a otros consumos cotidianos. Como ejemplo, señaló que un lápiz negro, que puede durar meses, cuesta 300 pesos, lo que equivale apenas a una fracción de una merienda rápida.
El análisis del contexto económico mostró que la inflación en librerías se mantiene muy por debajo del índice general. Según el propietario de la librería Tesis, durante el segundo semestre muchos productos incluso registraron deflación; por ejemplo, materiales que antes costaban 4.000 pesos pasaron a valer 1.800, debido a la fuerte competencia y a los ajustes en el mercado mayorista.






