ANSES está combinando dos estrategias para reducir su plantel y alcanzar la meta de 2.500 bajas: por un lado, la resolución de irregularidades acumuladas en los legajos del personal, y por otro, la implementación de retiros voluntarios. Estas medidas buscan depurar el organismo, optimizar la administración interna y asegurar que los procesos de desvinculación se realicen de manera ordenada, antes de concretar la reducción total del personal.
La oficina de Recursos Humanos de ANSES comenzó a revisar los legajos de empleados con antecedentes de ausencias reiteradas, licencias médicas sospechosas, certificados falsos y otras irregularidades, con el objetivo de iniciar despidos con causa de manera inmediata. Estas medidas buscan depurar el personal antes de concretar los retiros voluntarios, cuyo plazo para presentar solicitudes se extendió hasta el viernes 24, y que hasta ahora ya contaba con alrededor de 1.000 presentaciones.
Fuentes sindicales indicaron que muchas de estas causas administrativas estaban en suspenso desde gestiones anteriores, amparadas en la protección sindical, pero que ahora quedaron sin cobertura. Además, los legajos con antigüedad de hasta 10 o 15 años se están revisando cuidadosamente para verificar ausentismos y el uso indebido de licencias médicas, incluso cruzando información con Migraciones para detectar posibles salidas del país durante esos períodos.
El personal también teme que los empleados asignados a oficinas y servicios que quedaron inactivos tras la supresión de ciertos regímenes, como el de jubilación por moratoria, puedan ser despedidos o reasignados a lugares que no les convengan. Mientras tanto, Recursos Humanos prepara agentes para ejecutar las desvinculaciones, con una meta total de 2.500 bajas, combinando despidos con causa, retiros voluntarios y reasignaciones.
El cambio estratégico incluyó priorizar los despidos con causa antes de las salidas voluntarias que incluyen indemnización, buscando que el proceso sea más eficiente y permita reducir la plantilla sin afectar en exceso a los empleados próximos a la jubilación. Se espera que la extensión del plazo genere nuevas solicitudes de retiro voluntario y que, al combinarse con la no renovación de contratos y despidos con causa, se alcance la meta prevista casi en su totalidad.





