Personas que fueron despedidas tanto del sector público como del privado deciden invertir en un vehículo propio y, registrándose como monotributistas, se dedican ya sea a tiempo completo o parcial a brindar servicios de transporte mediante aplicaciones.

Actualmente, se estima que más de 500.000 conductores trabajan mediante distintas aplicaciones de movilidad en Argentina, incluyendo a unos 17.000 taxistas que operan en Uber, y más de 31.000 personas registradas para manejar motos desde febrero de 2023. Esta modalidad laboral ha absorbido gran parte de los 300.000 empleados despedidos del sector privado y otros 70.000 del Estado, y también incluye a miles de venezolanos que se desempeñan en transporte o comercio a través de aplicaciones.

Según Pablo León, presidente de la Asociación de Choferes de Aplicación, los conductores se dividen entre quienes lo hacen como actividad principal y quienes lo eligen como un complemento, principalmente por la necesidad de contar con ingresos diarios. Sin embargo, a pesar del crecimiento de la actividad, la rentabilidad no siempre acompaña: las tarifas han bajado y los gastos operativos, como combustible y mantenimiento, representan un alto porcentaje de los ingresos, especialmente para quienes alquilan vehículos.

Uber lidera el mercado con más de 460.000 personas que han trabajado en la plataforma desde su llegada, mientras que competidores como Didi y Cabify también crecieron significativamente en 2025. Didi invirtió 160 millones de dólares, expandiéndose a más de 200 localidades y duplicando sus trabajadores a 350.000, con aumentos del 85% y 100% en autos y motos, respectivamente. Cabify opera en más de 10 ciudades con 100.000 conductores, mientras que Rappi cuenta con 45.000 repartidores y un crecimiento del 30% en pedidos, destacando la diversidad de oportunidades y modalidades de trabajo en el sector de aplicaciones.

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