El cuarto mes del año se presenta con nuevos aumentos en los servicios básicos, en un contexto marcado por la reducción progresiva de subsidios y la aplicación de mecanismos de actualización mensual de tarifas, lo que impactará directamente en el costo de vida de los usuarios.
Abril comienza con un incremento sostenido en los precios de servicios públicos y privados, lo que genera una mayor presión sobre el poder adquisitivo de los hogares. Desde el inicio del mes entran en vigencia nuevos cuadros tarifarios que afectan al transporte, la energía, el agua, la medicina prepaga y los alquileres, en un contexto marcado por la actualización mensual de valores y la reducción de subsidios.
En el transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires se registran subas en las tarifas de colectivos, con diferencias según la jurisdicción y si la tarjeta SUBE está registrada o no. También aumentan los servicios de electricidad y agua, con ajustes en los cargos fijos y variables, mientras se mantienen algunos beneficios para sectores de menores ingresos.
Por otro lado, la medicina privada aplica un nuevo incremento en sus cuotas, en línea con la inflación, y los alquileres también se actualizan con fuertes subas para quienes deben renovar contratos bajo la normativa vigente. A esto se suma la incertidumbre en los combustibles, donde los precios continúan en alza y dependen de factores internacionales, completando un escenario de aumentos generalizados.





