Expertos del sector económico ponen en duda la expectativa planteada por el Gobierno, señalando que la actual coyuntura presenta factores que podrían dificultar el cumplimiento de la proyección, tal como señaló recientemente el ministro de Economía.

Economistas cuestionan la proyección del Gobierno de que la inflación caerá por debajo del 1% hacia la mitad del año, citando la coyuntura actual, tal como señaló el ministro de Economía, Luis Caputo. Según los analistas, las condiciones económicas actuales podrían dificultar alcanzar el objetivo anunciado por el Ejecutivo, mostrando un escenario menos optimista que el planteado oficialmente.

Martín Kalos, señaló que la expectativa de Caputo “no es posible” y consideró que el discurso del Gobierno sobre la inflación es demasiado optimista e irrealista. Kalos agregó que la administración ha repetido que la inflación ya no representa un problema y que los esfuerzos necesarios para controlarla ya se habrían realizado, algo que no se refleja en la realidad actual.

El economista explicó que, desde el nivel actual del 3%, la inflación probablemente comience a descender nuevamente, pero que las principales herramientas que el Gobierno utilizó durante 2024 y la primera mitad de 2025 —el dólar y los salarios— ya han alcanzado su límite. Señaló que el tipo de cambio y los salarios empezarán a recuperarse en el mediano plazo, especialmente a partir de julio, lo que limita la capacidad del Ejecutivo de mantener la desinflación sin generar desequilibrios. Además, recordó que las tarifas de servicios públicos aún requieren actualizaciones, lo que complica la continuidad del proceso de reducción de la inflación.

En línea con este análisis, la consultora Épica indicó que el proceso de desinflación continuará, pero será más lento, gradual y moderado que en 2024, y dependerá de la sustentabilidad de las políticas aplicadas por el Gobierno. De manera similar, Ivan Cachanovsky, economista de Libertad y Progreso, estimó que la inflación anual cerrará alrededor del 20%, y que los meses de agosto y septiembre mostrarán valores cercanos al 1%, no a cero, advirtiendo que inflaciones muy bajas durante este año serían excepcionales y poco sostenibles.

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