El jefe de Estado incluyó un tramo específico de su exposición en la Asamblea Legislativa para referirse al rol del sector empresario, al que apuntó con críticas vinculadas a prácticas que, según sostuvo, se beneficiaron históricamente de privilegios otorgados por el Estado.
El presidente Javier Milei volvió a cuestionar con dureza a un sector del empresariado al que calificó como beneficiario de privilegios estatales, y sostuvo que este grupo tuvo un rol activo en los esquemas de corrupción que afectaron al país. Según planteó, la existencia de empresarios favorecidos solo es posible por la complicidad de dirigentes políticos dispuestos a otorgar ventajas a cambio de beneficios.
Durante su intervención, el mandatario afirmó que tanto los políticos como los empresarios que buscan protección estatal comparten responsabilidades en el deterioro económico. En ese sentido, planteó que el modelo sostenido durante años favoreció únicamente a quienes mantienen vínculos con el poder, mientras perjudicó al resto de la sociedad y contribuyó al empobrecimiento general.
Asimismo, Milei cuestionó los elevados precios de productos industriales y de consumo en el mercado local, al compararlos con valores internacionales. También hizo referencia a presiones empresariales vinculadas al mercado cambiario y mencionó conflictos en sectores como el del acero, los neumáticos y la industria textil, al señalar que estas situaciones derivaron en costos excesivos para los consumidores y tensiones laborales.





