El economista Martín Rapetti advirtió que, aunque se observa un crecimiento económico en el país, este se encuentra fuertemente concentrado en sectores que dependen del capital financiero y de grandes inversiones, dejando de lado otras áreas productivas. Según su análisis, actividades clave como la industria y la construcción no solo no logran absorber suficiente mano de obra, sino que, en muchos casos, continúan reduciendo su plantilla, lo que genera despidos y limita la generación de empleo formal.

El economista Martín Rapetti describió la recuperación actual de la economía argentina como “atípica”, ya que se combina un repunte del PBI con destrucción de empleo formal y aumento de la precarización laboral, un escenario inédito en más de una década. Según explicó, la recuperación es heterogénea: mientras algunos sectores experimentan crecimiento, otros fundamentales para la generación de empleo, como la industria, la construcción y el comercio minorista, registran caídas significativas. Esta dinámica provoca que la expansión económica no se traduzca en más puestos de trabajo formales.

Rapetti detalló que los sectores que muestran crecimiento son principalmente intensivos en capital, incluyendo agro, minería, energía, servicios financieros y ciertos servicios profesionales exportables, como el software. En cambio, los sectores más empleo-intensivos se contraen, lo que explica la pérdida neta de empleos formales. Entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, aunque el número total de ocupados creció en unos 330.000, gran parte de esa mejora provino de trabajos informales o de cuentapropistas, lo que refleja la precarización laboral que acompaña a la recuperación económica.

En materia cambiaria, Rapetti advirtió que el tipo de cambio actual limita la competitividad de sectores estratégicos como la industria y el turismo. Señaló que mantener estos niveles sin acceso a mercados de capitales y con déficit de cuenta corriente es insostenible y que, para acumular reservas, sería necesario un dólar más alto. Sobre el programa de estabilización del gobierno de Javier Milei, reconoció su éxito parcial en la desaceleración inflacionaria, aunque enfatizó que la prioridad debería orientarse a recuperar la actividad económica y el empleo, así como a garantizar reservas y acceso a financiamiento externo.

Finalmente, Rapetti señaló que los recientes acuerdos comerciales y reformas estructurales tendrán un impacto limitado a corto plazo en la generación de empleo, ya que sin crecimiento sostenido de la economía, las empresas no ampliarán su plantilla. Respecto a la confrontación del Presidente con grandes empresarios, consideró que estas disputas son más políticas que económicas y que, en el corto plazo, no afectarán de manera significativa la actividad económica del país.

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