Se proyecta que los precios registren un aumento que supere el 35% en el próximo período, lo que refleja una aceleración significativa de la inflación. Este incremento esperado podría impactar tanto en el poder adquisitivo de los hogares como en los costos de bienes y servicios, afectando la economía familiar y la planificación financiera de empresas y consumidores.
Las expectativas de inflación de la población para los próximos doce meses registraron un aumento significativo, en un contexto marcado por la caída del consumo y la presión sobre el sistema de precios. Según un informe de la Universidad Torcuato Di Tella, la inflación proyectada para febrero de 2027 se situó en 35,7%, lo que representa un incremento de 4,2 puntos porcentuales respecto a enero, cuando el indicador había sido de 31,5%. La tendencia alcista se observó de manera generalizada en todas las regiones del país.
El Gran Buenos Aires es la zona con mayores expectativas de inflación, con un promedio de 39,4%, seguida por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con 36,8%, mientras que en el interior del país el promedio se ubicó en 33,9%. Por nivel educativo y de ingresos, los hogares con mayor educación proyectaron una inflación del 35,4%, mientras que los sectores de menores recursos estimaron un 36,3%, mostrando una reducción de la brecha entre ambos grupos con respecto al mes anterior.
El informe se basa en la Encuesta de Expectativas de Inflación realizada por el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Di Tella, con un relevamiento de alrededor de 1.000 casos entre el 2 y el 12 de febrero de 2026. En el corto plazo, la inflación esperada a nivel nacional para los próximos treinta días fue estimada en 3,65%, mientras que la inflación percibida por los encuestados durante los últimos doce meses alcanzó un promedio de 38,4%. Por su parte, las consultoras privadas anticipan que la inflación de febrero se mantendrá en un rango similar al de enero, entre 2,5% y 3%.





