El presidente Javier Milei había anticipado que la inflación se ubicaría por debajo del 1% hacia el inicio del segundo semestre del año. Sin embargo, las proyecciones actuales y la evolución reciente de los precios ponen en duda esa previsión, dejando en una situación delicada el cumplimiento de la meta oficial.

La inflación de febrero se encaminaría a ubicarse entre el 2,5% y el 3%, impulsada principalmente por incrementos en alimentos y servicios públicos, de acuerdo con estimaciones de consultoras privadas. Este ritmo de aumento se mantiene por encima de la meta oficial, que aspiraba a quebrar el 2% durante el primer trimestre del año. En enero, el índice marcó 2,9% y acumuló cinco meses consecutivos de aceleración respecto del período previo.

El presidente Javier Milei había asegurado que la inflación descendería por debajo del 1% hacia el inicio del segundo semestre, pero la dinámica observada en el primer bimestre pone en duda esa proyección. Si se confirman los cálculos privados, febrero consolidaría un semestre con tendencia ascendente, pese a que el Gobierno sostiene su estrategia de no emisión monetaria y una política cambiaria orientada a contener el valor del dólar.

Los relevamientos muestran subas destacadas en alimentos, con aumentos superiores al 3% en las últimas semanas, especialmente en productos básicos como carnes y verduras. Otras mediciones privadas estiman variaciones mensuales cercanas al 2,8% o incluso superiores al 3% en la primera mitad del mes. Estos números superan ampliamente lo previsto en el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central, que proyectaba un 2,1% para febrero. Además, el ajuste en tarifas de luz y gas suma presión sobre el índice general, en un contexto que mantiene en alerta al Gobierno, cuyo principal objetivo económico es desacelerar la inflación.

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