El consultor económico brindó una explicación detallada sobre los recientes cambios en la metodología utilizada por el INDEC para medir la inflación, analizando cómo estas modificaciones impactan en el cálculo de los índices de precios, en la comparabilidad histórica y en la percepción del costo de vida por parte de los ciudadanos.
El economista Esteban Domecq, de Invecq Consultora, señaló que la reciente modificación en la metodología de medición de la inflación por parte del INDEC afecta la credibilidad y la reputación del proceso de estabilización económica que atraviesa Argentina. Consideró que el cambio es desprolijo, dado que tanto el Fondo Monetario como el Banco Central y el propio INDEC habían anunciado previamente estas modificaciones, por lo que su implementación genera cuestionamientos sobre la planificación y comunicación del ajuste.
Domecq sostuvo además que el momento elegido para la medida es inoportuno, ya que, a pesar de un ligero aumento reciente de la inflación, se observaba un proceso de desinflación acompañado de estabilidad cambiaria y financiera, mejoras en reservas y un riesgo país más bajo. Por ello, consideró que el cambio metodológico podría generar ruido innecesario en un contexto económico que mostraba señales positivas.
El economista explicó que los ajustes realizados incluyen cuestiones técnicas y metodológicas, como la incorporación de nuevos patrones de consumo, una mayor cobertura geográfica y la ampliación de bienes y servicios medidos, lo que permite una medición más precisa de la inflación. Sin embargo, destacó que el cambio en las ponderaciones, es decir, cuánto pesa cada bien o servicio dentro del cálculo del índice, puede modificar los resultados finales y generar diferencias en la percepción del poder adquisitivo, aunque el efecto general sobre la inflación acumulada y la capacidad de compra podría ser limitado.






