El ministro de Economía volvió a pronunciarse sobre la controversia generada por la modificación en la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC), un tema que ha generado debate tanto en ámbitos económicos como políticos. En su declaración, señaló que los patrones de consumo de la población han experimentado cambios significativos a raíz de la pandemia, alterando la manera en que las familias distribuyen sus gastos y priorizan ciertos productos y servicios. 

Tras la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del Indec y la suspensión de la aplicación del nuevo índice de inflación, el ministro de Economía, Luis Caputo, negó que existiera alguna manipulación del indicador y señaló que tanto él como el presidente Javier Milei no estaban de acuerdo con implementar el cambio metodológico en el contexto actual. Caputo remarcó que la salida de Lavagna fue en buenos términos y aseguró que no había nada que ocultar, desestimando versiones que circulaban tras su renuncia.

El ministro explicó que la discusión sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se centró en el momento adecuado para aplicar la modificación, destacando que no existió presión externa del FMI. Según Caputo, el gobierno consideraba prudente esperar a que finalice el proceso de desinflación antes de actualizar la metodología, mientras que Lavagna pensaba que el cambio podía realizarse en enero. Además, vinculó la controversia con el clima político y financiero de los últimos meses, que afectó variables como la dolarización del M2, el riesgo país y los niveles de inflación.

Caputo también resaltó la confianza en las estadísticas oficiales, explicando que los bonos que ajustan por inflación no registraron caídas pese a la polémica, lo que, según él, demuestra credibilidad en los indicadores actuales. En cuanto a la metodología, indicó que el IPC vigente se basa en la Encuesta Permanente de Hogares de 2018, pero que los patrones de consumo cambiaron con la pandemia, por lo que será necesario actualizar la encuesta para reflejar la realidad actual, una vez consolidado el proceso de desinflación.

Por último, el ministro abordó otros temas económicos y de industria, defendiendo el modelo de apertura frente a críticas del sector textil y asegurando que no hubo competencia desleal en la licitación de Techint para Vaca Muerta. Subrayó que las decisiones tomadas responden a criterios de modelo económico y transparencia, priorizando la eficiencia y la competitividad sobre medidas que limitarían la actividad productiva o favorecerían sectores específicos.

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