Para 2027, se estima que hasta la mitad de los trabajadores de los países desarrollados podría formar parte de la economía gig, un modelo laboral basado en contrataciones más flexibles, temporales y enfocadas en proyectos específicos, que redefine las formas tradicionales de empleo y responde a nuevas demandas del mercado y de los propios trabajadores.
El envejecimiento de la fuerza laboral está comenzando a generar un impacto significativo en la planificación de Recursos Humanos, según revela el nuevo informe global “La Ventaja Humana: Tendencias Globales sobre el Futuro del Trabajo” de ManpowerGroup. Para 2030, se estima que más de uno de cada cuatro trabajadores tendrá más de 55 años, lo que plantea un desafío para la continuidad y sostenibilidad de las organizaciones. Al mismo tiempo, solo un porcentaje limitado de trabajadores jóvenes de la Generación X y Millennials manifiesta interés en asumir roles de liderazgo, lo que aumenta la urgencia de preparar a la próxima generación de directivos.
El estudio, basado en encuestas a más de 12.000 trabajadores y 40.000 empleadores en 41 países, identifica 16 tendencias clave agrupadas en cuatro ejes estratégicos: Equipos Súper Híbridos, Reaprendizaje Acelerado, Normas de Transformación y la Crisis de Sucesión. Estas tendencias muestran cómo la colaboración con inteligencia artificial, la expansión de la economía gig y la flexibilidad laboral están redefiniendo la forma de trabajar, mientras que la actualización continua de habilidades se consolida como un requisito indispensable para mantener la empleabilidad y la competitividad.
Además, los cambios tecnológicos y culturales están transformando las reglas tradicionales del trabajo, afectando la confianza de los empleados en los empleadores y obligando a las organizaciones a revisar sus prácticas, estructuras y modelos de productividad. La disminución de la confianza, la necesidad de ingresos complementarios y las expectativas de bienestar demandan una adaptación estratégica constante por parte de las empresas para responder a un mercado laboral en rápida evolución.
Por último, el envejecimiento de la plantilla y la limitada disposición de los trabajadores más jóvenes para asumir liderazgo constituyen un desafío crítico para la sucesión y la sostenibilidad de las organizaciones. Frente a este panorama, los empleadores reconocen que deben tomar decisiones estratégicas sobre liderazgo, desarrollo del talento y adopción de nuevas herramientas para garantizar que sus organizaciones sigan siendo competitivas y puedan gestionar eficazmente los cambios del entorno laboral.






