“Estamos preparados para retomar la actividad en la industria de hilados y telas en cuanto las condiciones lo permitan”, declaró el empresario tras realizar el anuncio que dejó a 260 trabajadores sin empleo. El dueño explicó que, pese a los cierres temporales, mantiene la intención de reactivar la producción tan pronto se logren acuerdos o cambios regulatorios que garanticen la continuidad de las operaciones. 

Tras el cierre de sus dos plantas de hilados y telas, que dejó sin trabajo a 260 operarios, el empresario Luis “Pinky” Alal manifestó que mantiene la intención de reabrir la planta de Goya, en Corrientes, aunque no brindó precisiones sobre el futuro de la de Villa Ángela, Chaco, que también cerró sus puertas. El empresario destacó que la decisión estuvo motivada por dificultades estructurales y comerciales que afectan la competitividad de la industria textil argentina.

Alal explicó que factores como el contrabando de productos textiles y la apertura indiscriminada de importaciones generan un esquema de costos muy alto que hace difícil sostener la producción local. Además, advirtió que el país enfrenta un aumento de prendas descartadas del fast fashion internacional, un fenómeno que ya representa más del 11% de la indumentaria importada y que preocupa al sector por la magnitud y la falta de controles efectivos.

A pesar del panorama adverso, Alal reafirmó que su empresa está preparada para retomar la producción en cuanto sea posible, con la infraestructura y el personal listos para reabrir. Sin embargo, la situación del sector textil no es favorable: la capacidad instalada se encuentra en un 32,5%, lo que marca una caída significativa en comparación con meses anteriores, reflejando la difícil coyuntura que atraviesa la industria.

Según la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad del sector registró en octubre de 2025 una baja interanual del 24%, muy superior al promedio de la manufactura. Desde diciembre de 2023, la industria acumuló la pérdida de más de 16.000 puestos de trabajo, y el cierre de las plantas de Emilio Alal SACIFI se suma a otros cierres recientes, marcando un duro golpe para una Pyme centenaria dedicada a la producción de hilados, telas y materiales para calzado y talabartería en la Argentina.

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