La principal criptomoneda del mercado se aleja de sus niveles máximos recientes tras una liquidación masiva de posiciones que afectó la confianza de los inversores. Este retroceso se produce en un contexto de alta volatilidad, en el que los operadores evalúan los riesgos globales y ajustan sus carteras para proteger capitales.
El mercado de criptomonedas experimentó un fuerte retroceso durante el fin de semana, con el Bitcoin cayendo por debajo de los u$s88.000 y alejándose de sus máximos de u$s125.000 alcanzados en 2025. Esta caída se produjo en un contexto de creciente incertidumbre política y comercial a nivel global, que aumentó la aversión al riesgo entre los inversores y motivó liquidaciones masivas de posiciones apalancadas.
En apenas media hora se ejecutaron ventas por u$s60 millones en posiciones largas, ante el temor de un posible cierre del Gobierno de Estados Unidos. La tensión se intensifica por la fragilidad del acuerdo presupuestario en Washington, cuyo plazo vence el 31 de enero, y por los conflictos generados tras la muerte de un enfermero en Mineápolis y la posterior militarización de la ciudad por parte de agentes federales. La falta de consenso en el Senado, especialmente con la negativa de los demócratas a financiar al Departamento de Seguridad Nacional, aumenta la probabilidad de un nuevo “shutdown” similar al de noviembre pasado.
A los riesgos internos se suma la tensión externa provocada por Donald Trump, quien amenazó con imponer aranceles del 100% a los productos canadienses si avanzan en un acuerdo comercial con China. Este anuncio generó mayor volatilidad en los mercados, que ya se encontraban sensibles, mientras los analistas técnicos advierten sobre la posible formación de un death cross en los gráficos de Bitcoin, lo que podría empujar la criptomoneda hacia niveles cercanos a los u$s70.000.






