El salario promedio que perciben los trabajadores del sector privado cerró 2025 en $1.798.332, de acuerdo con estimaciones realizadas por distintas consultoras. El dato refleja el ingreso medio del mercado laboral formal privado y expone la brecha existente entre distintos indicadores salariales.
El salario bruto promedio del sector privado llegó a $1.798.332 en diciembre de 2025 y registró un incremento interanual del 44,34%. Los rangos de ingresos evidencian el peso de los perfiles técnicos y operativos dentro del mercado laboral: hacia fin de año, los técnicos de mantenimiento cobraban entre $1.450.000 y $1.800.000, los clarkistas entre $1.100.000 y $1.350.000, el personal administrativo entre $1.000.000 y $1.400.000, y los operarios de depósito entre $820.000 y $990.000.
El relevamiento, elaborado por el Grupo Ceta a partir de avisos laborales, encuestas y datos oficiales del INDEC, también mostró brechas de género persistentes. Las mujeres representan el 38% del empleo frente a un 61% de participación masculina, aunque se observa una mayor presencia femenina en áreas como atención al cliente, administración, hotelería y el sector de la salud. En paralelo, los salarios privados de 2025 reflejaron subas impulsadas por paritarias, bonos y sumas no remunerativas, con el objetivo de recomponer el poder adquisitivo.
Según estimaciones del IDESA basadas en datos de la Secretaría de Trabajo, el salario privado registrado acumuló un aumento del 24% entre diciembre de 2024 y octubre de 2025, en línea con una inflación cercana al 25% en ese período. Esto permite concluir que, en el promedio anual, el salario formal logró empatarle a la inflación. En ese contexto, el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubicó en $334.800, mientras que el RIPTE alcanzó los $1.611.851 hacia fines de 2025.
En el caso del empleo informal, el comportamiento fue diferente: a octubre de 2025 los ingresos crecieron 84% respecto a diciembre del año anterior, superando ampliamente a la inflación y a la línea de pobreza. El salario promedio informal rondó los $500.000 durante 2025, por encima de los niveles reales de 2023 y 2024, aunque comparable con los valores de 2020. La desaceleración inflacionaria permitió una fuerte recuperación de estos ingresos, aunque el problema estructural persiste: la informalidad abarca casi la mitad del mercado laboral, lo que genera un clima de fragilidad y malestar en el mundo del trabajo.






