Este volumen proyectado implica un incremento del 24% respecto a la campaña anterior, reflejando tanto la expansión de las áreas sembradas como mejoras en los rendimientos promedio por hectárea. El aumento también se atribuye a condiciones climáticas favorables y al uso de tecnologías más avanzadas en la siembra, fertilización y cosecha.
La campaña de maíz proyecta una producción récord de 62 millones de toneladas, según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario. Este volumen representa un incremento del 24% respecto al ciclo anterior y supera en 9,5 millones de toneladas el máximo histórico previo de 52,5 millones registrado en 2023/24. La superficie destinada a la cosecha comercial se calcula en 8,05 millones de hectáreas, dentro de un total sembrado de 9,75 millones.
Aunque la falta de lluvias y las altas temperaturas redujeron los rendimientos esperados para los maíces tempranos en la zona central del país entre un 10% y un 20%, la proyección general aumentó un millón de toneladas con respecto a lo estimado inicialmente. Santa Fe lidera los rendimientos con 90,4 quintales por hectárea, seguida por Córdoba con 88,2 y Buenos Aires con 78,1 quintales, todos valores superiores a los obtenidos en la campaña pasada.
En el norte del país, provincias como Chaco y Santiago del Estero presentan cultivos tardíos con buena disponibilidad de agua. Sin embargo, los productores mantienen vigilancia constante por la presencia de la plaga conocida como chicharrita. A pesar de ello, cuentan con semillas más resistentes y tratamientos técnicos que ayudan a mitigar su impacto, asegurando que la cosecha pueda mantenerse dentro de las expectativas previstas.





