En un contexto de inflación general del 2,8% durante diciembre, hubo algunos productos de la canasta básica que se movieron a contramano del promedio y mostraron caídas de precios o aumentos mínimos. Estas variaciones respondieron, en gran medida, a factores estacionales y a una mayor oferta en determinados rubros, lo que permitió aliviar parcialmente el bolsillo de los consumidores en el cierre del año.

El último informe del INDEC sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre mostró que, pese a la inflación acumulada del 31,5% durante 2025, algunos productos de la canasta básica dieron un respiro al bolsillo de los consumidores. Según la Agencia Noticias Argentinas, las mayores bajas se concentraron en verduras, ciertos lácteos y algunos productos de higiene personal.

Entre los artículos que registraron descensos significativos se destacó el tomate redondo, que cayó un 33,7% y se vendió a $1.460 por kilo. La cebolla descendió un 3%, el jamón cocido un 2,5%, la papa un 1,1% y la manteca de 200 gramos un 0,6%, mostrando que, pese a la tendencia general al alza, ciertos alimentos esenciales experimentaron retrocesos notables.

Por otro lado, algunos productos mantuvieron precios estables o con incrementos casi imperceptibles, muy por debajo de la inflación promedio del mes. Entre ellos, el queso sardo bajó un 0,1%, el agua sin gas subió un 0,1%, la lavandina 0,2%, mientras que el queso pategrás y el desodorante aumentaron apenas un 0,3%, evidenciando que ciertos bienes cotidianos registraron variaciones mínimas en diciembre.

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