El año pasado, los costos del sector transporte no solo aumentaron de manera significativa, sino que lo hicieron a un ritmo superior al de la inflación general, lo que refleja el fuerte impacto que tuvieron los incrementos en los combustibles sobre los precios del traslado de bienes y personas en todo el país.
El transporte de cargas cerró el año con un escenario de incrementos sostenidos en sus costos, consolidando un 2025 con fuertes ajustes en el sector. Según el Índice de Costos de Transporte (ICT), elaborado por FADEEAC, diciembre registró una suba del 2,3% y el acumulado anual alcanzó un aumento del 37%, situándose al menos cinco puntos por encima de la inflación minorista, cuyo dato oficial será publicado por el INDEC el 13 de enero.
El análisis de FADEEAC señala que, aunque el incremento de diciembre fue más moderado que en meses previos, confirmó la tendencia ascendente que los costos comenzaron a mostrar desde la segunda mitad del año. Esto refleja un ritmo de ajuste que se intensificó frente a las presiones inflacionarias y la suba de insumos clave, sobre todo combustibles y mantenimiento de flotas.
Durante el primer semestre del año, los aumentos se mantuvieron relativamente contenidos, pero a partir de julio el índice experimentó un fuerte impulso, alcanzando un pico mensual del 4%. Esta aceleración se mantuvo en los meses siguientes, evidenciando que los costos del transporte de cargas continuaron ajustándose por encima del promedio general de la economía.
El comportamiento del ICT durante 2025 muestra cómo la suba de insumos y la necesidad de actualizar tarifas impactaron directamente en la operatividad del sector. El registro anual pone de relieve la presión que enfrentan las empresas para sostener la actividad frente a incrementos sostenidos, y anticipa desafíos para la planificación de costos y la competitividad en 2026.






