Las pequeñas y medianas empresas consiguieron un leve repunte en sus ventas gracias a una estrategia comercial más agresiva, basada en descuentos, promociones y facilidades de pago. Este desempeño se dio en un contexto de consumo moderado y marcada austeridad por parte de los hogares, donde las acciones comerciales resultaron clave para sostener la comercialización.
Las ventas de los comercios minoristas pymes durante la última Navidad registraron un aumento interanual del 1,3%, impulsado principalmente por una fuerte estrategia de promociones y descuentos. Sin embargo, desde el sector advirtieron que, si bien la fecha ayudó a sostener la actividad del mes, no significó una recuperación significativa del consumo, en un contexto marcado por la cautela de los hogares y el uso intensivo del crédito.
De acuerdo con un relevamiento sectorial, la mayoría de los comercios desplegó acciones comerciales para incentivar las compras, aunque el comportamiento del consumidor estuvo atravesado por la pérdida de poder adquisitivo y el endeudamiento previo. El gasto se orientó mayormente a productos de menor valor y a ofertas puntuales, con una demanda sostenida por la posibilidad de pagar en cuotas y, en algunas provincias, por el impacto de bonos locales. El ticket promedio alcanzó los 36.266 pesos, con diferencias según el rubro.
En el balance mensual, una parte importante de los comerciantes consideró que las ventas navideñas aportaron algo de movimiento pero no modificaron el panorama general, mientras que otros señalaron un impacto moderado o clave para sostener la facturación. En cuanto a las expectativas, una proporción relevante indicó que los resultados se ubicaron en línea con lo previsto, aunque también hubo quienes manifestaron desempeños por debajo de lo esperado.
Por sectores, el desempeño fue dispar. Perfumería encabezó las subas con un fuerte crecimiento, seguida por calzado y marroquinería e indumentaria, que mostraron avances más moderados. En contraste, rubros como juguetería, librerías y electrónica registraron caídas interanuales, condicionadas por el consumo selectivo, la competencia de canales de bajo costo y las limitaciones presupuestarias. En general, el nivel de actividad se sostuvo gracias a condiciones comerciales más flexibles, financiamiento y descuentos directos, en un escenario de consumo todavía restringido.






