Miles de argentinos optan por viajar al exterior y eligen destinos como Brasil, Uruguay, Chile, Miami y distintos puntos del Caribe, impulsados por la mayor conectividad aérea y las condiciones cambiarias, lo que refuerza la tendencia creciente del turismo emisivo.
En noviembre se profundizó el desequilibrio del movimiento turístico internacional: la llegada de visitantes del exterior cayó 2,7%, mientras que las salidas de residentes al extranjero crecieron 15,3%. Esta dinámica generó un déficit de alrededor de 224 mil turistas y contribuyó a una mayor salida de divisas, según los datos difundidos por el INDEC.
Durante ese mes ingresaron al país 491.400 visitantes internacionales, frente a 763.800 residentes que viajaron al exterior. Del total de llegadas, una parte significativa correspondió a turistas y otra a excursionistas, con una fuerte concentración del turismo receptivo proveniente de Brasil, Europa y Uruguay. Más de la mitad de los visitantes no residentes arribó por vía aérea, seguida por el transporte terrestre y, en menor medida, el fluvial o marítimo.
En cuanto al turismo emisivo, se registraron más de 1,27 millones de viajes de residentes al exterior, con una clara predominancia de destinos regionales, especialmente Brasil y Chile. La mayor parte de las salidas se realizó por vía aérea y terrestre, y los principales aeropuertos concentraron el grueso del movimiento. Como resultado, el saldo total de visitantes internacionales fue ampliamente negativo, tanto en el conjunto de todas las vías de acceso como en el tráfico aéreo internacional.






