Así lo refleja la experiencia de El Gran Ombú SA, una empresa que impulsa una visión integral, segura y sustentable de la actividad minera. A través de planes específicos de remediación y reforestación, junto con una gestión ambiental sostenida en el tiempo, la compañía trabaja para minimizar el impacto de sus operaciones y orientar su desarrollo productivo a la preservación y protección del bosque nativo.

La minería es una actividad histórica cuyos productos resultan indispensables para la vida cotidiana, desde materiales para la construcción hasta insumos básicos para la infraestructura urbana. Al mismo tiempo, se trata de una práctica de carácter transitorio que, como toda actividad productiva, genera impactos sociales y ambientales que requieren una gestión responsable, planificada y sostenida en el tiempo.

Desde una perspectiva integral y sustentable, el principal desafío consiste en reconocer esos impactos y actuar en consecuencia, promoviendo un equilibrio real entre producción y cuidado ambiental. En esa línea, la empresa cordobesa El Gran Ombú SA desarrolla su actividad con el objetivo de remediar las áreas intervenidas y fortalecer el bosque nativo, entendiendo que el desarrollo económico debe convivir con la preservación del entorno y el compromiso con la comunidad.

Con más de cuatro décadas de trayectoria en Villa Allende, la firma consolidó un modelo de gestión ambiental que incluye planes de cierre, remediación progresiva y reforestación con especies autóctonas. A través de su Departamento de Gestión Ambiental y del vivero Semilla Nativa, impulsa acciones concretas de restauración ecológica, compensación ambiental y aporte comunitario, que permiten recuperar la biodiversidad, generar corredores ambientales y reducir la huella de carbono, demostrando que una minería responsable y en armonía con el ambiente es posible.

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