Aunque la participación de mujeres en el sector minero continúa siendo limitada, la inteligencia artificial se perfila como una herramienta estratégica para impulsar la inclusión, optimizar procesos y generar nuevas oportunidades que contribuyan a reducir las brechas de género en la actividad.

La minería ocupa un lugar central en las economías de varios países de la región, como Chile, Perú, México, Colombia y Argentina. A pesar de su relevancia estratégica, la participación de mujeres en el sector sigue siendo reducida, y su incorporación en áreas operativas y en espacios de toma de decisiones continúa representando un desafío pendiente para las compañías mineras.

Según datos correspondientes a 2023 del Foro Económico Mundial, la presencia femenina en la minería en América Latina se ubica en torno al 12% al 15% del total del empleo del sector. En algunos países, como Chile y México, estos porcentajes resultan incluso menores en determinados puestos, especialmente aquellos vinculados a tareas técnicas y de conducción.

El relevamiento indica además que la mayoría de las mujeres que trabajan en minería se desempeñan en funciones administrativas o de apoyo, mientras que las áreas operativas y los cargos de liderazgo permanecen mayoritariamente en manos de hombres. Esta distribución desigual refleja barreras estructurales que aún limitan una participación más equitativa dentro de la industria.

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