Diversos especialistas advierten que una de las principales causas de la falta de personal calificado es la formación desactualizada o insuficiente que brindan muchas instituciones educativas. Sostienen que los planes de estudio no siempre acompañan el ritmo de transformación del mercado laboral y, en consecuencia, los egresados llegan con conocimientos incompletos o alejados de las necesidades reales de las empresas.
Un informe reciente reveló que la mayoría de las compañías en Argentina enfrenta serias dificultades para incorporar personal con las capacidades que necesitan. El estudio, elaborado por IAE Business School e IDEA Relevamientos, muestra que nueve de cada diez empresas reconocen problemas para encontrar perfiles adecuados, señalando una brecha evidente entre lo que exige el mercado laboral y lo que efectivamente ofrecen los candidatos.
De acuerdo con el relevamiento al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, siete de cada diez firmas atribuyen esta situación a una formación educativa que consideran insuficiente o desactualizada. Los sectores más afectados son tecnología y áreas comerciales, donde las empresas grandes reportan mayores obstáculos en perfiles técnicos, mientras que las PyMEs enfrentan complicaciones principalmente en roles comerciales. Además, las compañías destacan la escasez de habilidades blandas, como autogestión y trabajo en equipo, junto con competencias cognitivas como creatividad y resolución de problemas.
El estudio también revela que muchos candidatos rechazan ofertas laborales por cuestiones vinculadas al salario base y la modalidad de trabajo, con una marcada preferencia por esquemas híbridos o remotos. A su vez, el 94% de las empresas detecta diferencias entre las capacidades que esperan y las que traen los postulantes, especialmente en mandos medios y posiciones de liderazgo, donde estas falencias afectan tanto la productividad como la gestión interna.
Según los especialistas consultados, este desajuste reduce la competitividad del sector privado y obliga a las compañías a invertir más en capacitación para compensar las falencias. También señalan la necesidad de un cambio profundo en el sistema educativo, que debería actualizar sus métodos e incorporar desde etapas tempranas habilidades de autogestión, motivación, adaptabilidad y aprendizaje continuo. Estas carencias, sumadas a la falta de prácticas formativas y baja disposición al perfeccionamiento permanente, conforman el núcleo del problema que hoy atraviesa el mercado laboral argentino.






