La clave del éxito radicó en el intenso movimiento turístico registrado durante el fin de semana largo de noviembre. En total, 1,69 millones de personas viajaron por el país, una cifra que superó ampliamente las expectativas y que marcó un notable dinamismo en la actividad. Este fuerte flujo de visitantes no solo revitalizó distintos destinos, sino que además impulsó el consumo de manera significativa.

El fin de semana extralargo por el Día de la Soberanía Nacional, que se extendió del 21 al 24 de noviembre, no solo impulsó la cantidad de personas que viajaron por el país, sino que también dejó un impacto económico considerable. De acuerdo con un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el esquema de cuatro días fue decisivo para alcanzar estos resultados.

De acuerdo con los datos relevados, se movilizaron 1.694.000 turistas, lo que significó un 21% más que en la misma fecha del año anterior. El buen clima y una amplia oferta de actividades también contribuyeron a fortalecer el movimiento turístico. En términos económicos, el gasto total alcanzó los $355.789 millones, lo que representa un incremento real del 34% frente al feriado del año pasado. Aunque el gasto promedio diario por persona fue levemente menor en términos reales, la mayor duración de las estadías compensó esa caída.

La CAME señaló que la estadía promedio llegó a 2,3 noches, un 15% más que en 2024, justamente gracias al fin de semana de cuatro días, que permitió planificar viajes más largos. Esta dinámica favoreció a las economías locales y a numerosas pymes del sector turístico. En el acumulado de 2025, los siete fines de semana largos ya convocaron a casi 12 millones de turistas y dejaron más de $2,7 billones en ingresos, confirmando el rol clave de estos períodos para el turismo interno.

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