Los espasmos musculares y posturas rígidas afectan la vida diaria de quienes sufren un accidente cerebrovascular. La rehabilitación integral y temprana es clave para recuperar funciones, reducir el dolor y mejorar la calidad de vida.
La espasticidad se manifiesta con contracciones musculares involuntarias, rigidez y posturas anormales, generando dolor e interferencia en las actividades cotidianas. Se produce tras lesiones en el sistema nervioso central, siendo el accidente cerebrovascular (ACV) la principal causa. Según el Dr. Máximo Zimerman, neurólogo de INECO, la espasticidad es frecuente también en parálisis cerebral, esclerosis múltiple y lesiones medulares, pero el ACV concentra la mayoría de los casos.
La Dra. Verónica Matassa, especialista en rehabilitación, señaló que aproximadamente el 60% de los pacientes con ACV desarrolla espasticidad en los primeros seis meses. “El diagnóstico temprano es fundamental, ya que un tratamiento tardío puede duplicar el tiempo de recuperación y aumentar complicaciones físicas”, afirmó. Por su parte, Daniel Prieto, especialista en terapia física, destacó que perseverar en la rehabilitación permite recuperar funciones que parecían perdidas, potenciando la movilidad y la independencia.
El impacto del ACV y la espasticidad no se limita al aspecto físico: afecta la vida familiar y emocional, requiere reorganización de horarios, adaptación del hogar y cuidados constantes. Mantener la constancia en los tratamientos, pese a los desafíos logísticos, es clave para lograr mejoras tangibles en la calidad de vida. Un abordaje integral incluye terapias físicas, medicación como toxina botulínica y, en algunos casos, cirugía, además de apoyo emocional y social.
Organizaciones de pacientes también cumplen un rol fundamental en la prevención, la información y el acompañamiento. Iniciar la rehabilitación tempranamente ayuda a prevenir contracturas permanentes y deformidades, reducir dolor y recuperar independencia. Los signos de alerta que requieren consulta médica incluyen rigidez de brazos o piernas, espasmos dolorosos, posturas anormales y reflejos exagerados. Más información se encuentra en http://www.unabrujulaentucamino.com.ar, un sitio gratuito con recursos para pacientes y familias.






