Javier Milei se pronunció sobre la filtración de los audios de su hermana, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y los calificó como una «OPERACIÓN DE INTELIGENCIA ILEGAL».
Manuel Adorni, vocero presidencial, informó que las filtraciones fueron llevadas a la justicia, ya que forman parte de una maniobra que busca «desestabilizar al país en plena campaña electoral». El Gobierno afirma que «se grabaron conversaciones privadas de Karina Milei y otros funcionarios, las cuales fueron manipuladas y difundidas para condicionar».
El propio Presidente amplió el mensaje al citar la publicación de su vocero en la red social X, encabezándola con la frase en mayúsculas que refleja la postura oficial ante el escándalo.
La denuncia por parte del oficialismo se conoció luego de que un juez federal dictara una medida cautelar que intime a todos los medios de comunicación y plataformas digitales el «cese inmediato de la difusión de los audios grabados ilegalmente a Karina Milei en la Casa Rosada». De esta manera, el Gobierno avanza con una doble estrategia en los tribunales: frenar la viralización del material e investigar a los responsables de la grabación y filtración.






